marzo 11, 2010

Satori

He querido que mi vida sea una película. Contada en tercera persona. Ver las tomas desde atrás de mi cabeza. Saber que un mal guión arruinará el filme y que una buena dirección podría salvar un poco las cosas, o al revés. Asociando a cada momento melodías y canciones he ido formando un soundtrack del cual dudo recordar siquiera un diez por ciento.
De acuerdo con el budismo la vida es una ilusión momentánea, la continuidad es apariencia. Aquello que creemos hilado no es más que una sucesión de imágenes, justo como en el cine. De ahí he aprendido que el hombre de un momento futuro vivirá, pero no ha vivido ni vive. El hombre del pasado vivió, pero no vive ni vivirá. Ergo, el hombre presente vive más no vivió ni vivirá.
Difícil comprender dicha máxima pues difícil es acostumbrarse a las cuatro nobles verdades, difícil seguir el octuple sendero. Cuando un brahmán intentaba explicarlo a un soldado de Alejandro de Macedonia, el monje resulto golpeado e injuriado por el militar de la siguiente forma:
"No me tomes a mal ese golpe, pues ni fui yo quien te golpeo ni eres tú el golpeado".
(¿Por qué lo que escribo termina pareciendo un chiste? De ahora en adelante comenzaré mis textos con una plantilla similar a "Tenías que eran un alemán, un chino y un mexicano...").

2 co(n)mentadas:

JACQUEL (antes wrutuu88uu) dijo...

Me he imaginado de la misma manera y mi peli sería aburrida, pero con unas imagenes que te cagas!!!... me gustaría ver la tuya, es más, me encantaría participar en la tuya.


*** Eran un argentino, un judío y un hindú... jeje. lov ya!

Anónimo dijo...

Lau dice:
de hecho tu vida inspiró una película de alguien que nisiquiera sabía que eras tu, así que tienes ya una vida de película que algún director alguna vez imaginó y con una precisión nada despreciable.

¿Cuál hubiera sido tu respuesta ante tal agresión acompañada de tal argumento?