Advertencia: el siguiente post puede contener trazas de soya, además de una dosis de mal humor negro involuntario debido a un estado de emputamiento y decepción del que soy presa. Ora si, pásele a leer a gusto.
Leer no redime de nada. Uno no encuentra en los libros la verdad, sino la verdad del autor. Vale más la pena vivir que leer; y claro está, es mejor leer que no hacerlo. Pero más que leer, debemos saber qué leemos o podríamos pasar una vida leyendo una serie de perogruyadas. Si uno vive mucho encontrará obviedades en la lectura, pero saber qué leer podría conducirnos a buenas consideraciones de lo vivido, o a momentos de sano e insano entretenimiento en el peor de los casos.
Pero retomando a los escritores, éstos no son más que señores que encontraron en el oficio de escribir su modus vivendi. Así como los albañiles encuentran en la construcción de casas una forma de ganar dinero (me incomoda la expresión "ganarse la vida", nadie cobra por vivir, el cuerpo mismo quizá pero nadie más). Sólo que las casas, en estricto sentido, son artículos mucho más útiles que los textos (exceptuando los textos que enseñen a construir casas); y los albañiles son personas mucho menos vanidosas que los escritores.
No se porqué me quejo de la lectura si es una de las actividades que más practico y disfruto. Será una cuestión de frustración, será el mero enojo que cargo en este momento, no lo se. Prometo pronto escribir un poco más sobre los libros que últimamente he leído, que a razón no son pocos aunque tampoco tantos como desearía.
Cuando termino un libro me tiro en la cama bocarriba y reflexionó sobre si encontré en lo leído alguna verdad sobre la existencia. Casi siempre descubro verdades de supervivencia y que mi techo necesita otra capa de pintura.
Pero retomando a los escritores, éstos no son más que señores que encontraron en el oficio de escribir su modus vivendi. Así como los albañiles encuentran en la construcción de casas una forma de ganar dinero (me incomoda la expresión "ganarse la vida", nadie cobra por vivir, el cuerpo mismo quizá pero nadie más). Sólo que las casas, en estricto sentido, son artículos mucho más útiles que los textos (exceptuando los textos que enseñen a construir casas); y los albañiles son personas mucho menos vanidosas que los escritores.
No se porqué me quejo de la lectura si es una de las actividades que más practico y disfruto. Será una cuestión de frustración, será el mero enojo que cargo en este momento, no lo se. Prometo pronto escribir un poco más sobre los libros que últimamente he leído, que a razón no son pocos aunque tampoco tantos como desearía.
Cuando termino un libro me tiro en la cama bocarriba y reflexionó sobre si encontré en lo leído alguna verdad sobre la existencia. Casi siempre descubro verdades de supervivencia y que mi techo necesita otra capa de pintura.
7 co(n)mentadas:
Lau dice:
Franciscooooooooooooooooooo, quiero devolverte tus libros, quiero devolverte tus librooooos!!! No seas gacho y dejame devolvertelos, un buen comienzo es contestar el celulaaaar! Y un segundo buen comienzo es vernos, si no, me veré en la penosa necesidad de enviartelos por correo :(
Saludines!!! Y espero pronto saber qué libros has leído ultimamente y qué verdades de la vida te han revelado!!
"No se porqué me quejo de la lectura si es una de las actividades que más practico y disfruto."... terminé de leer y no entendí el punto!!!.
Te extraño, ya veeen!!!!
... oye, y no debo de ponerme celosa con tu amiga Lau´, verdad!!!?? -porque si me puse, pero sólo un poco ;)-
lov ya!
Lau dice:
Jejejejeje, no Jaqueline, no te pongas celosa, Francisco es un buen amigo solamente y casi casi creo que es uno de mis hermanos en Cristo.
Un abrazo :D
Lau dice:
Jejejejeje, no Jaqueline, no te pongas celosa, Francisco es un buen amigo solamente y casi casi creo que es uno de mis hermanos en Cristo.
Un abrazo :D
Pero fue sólo un poco y ya se me pasó :D Saludos para ti también.
ma, era un po`. Ti amo amore mio!
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